domingo, 17 de agosto de 2008

Octavio Paz


Entre Irse y Quedarse

Entre irse y quedarse duda el día,
enamorado de su transparencia.
La tarde circular es ya bahía:
en su quieto vaivén se mece el mundo.
Todo es visible y todo es elusivo,
todo está cerca y todo es intocable.
Los papeles, el libro, el vaso, el lápiz
reposan a la sombra de sus nombres.
Latir del tiempo que en mi sien repite
la misma terca sílaba de sangre.
La luz hace del muro indiferente
un espectral teatro de reflejos.
En el centro de un ojo me descubro;
no me mira, me miro en su mirada.
Se disipa el instante. Sin moverme,
yo me quedo y me voy: soy una pausa.


El Sediento

Por buscarme, Poesía, en ti me busqué:
deshecha estrella de agua,
se anegó en mi ser.
Por buscarte, Poesía,
en mí naufragué.

Después sólo te buscaba
por huir de mí:
¡espesura de reflejos
en que me perdí!

Mas luego de tanta vuelta
otra vez me vi:
el mismo rostro anegado
en la misma desnudez;
las mismas aguas de espejo
en las que no he de beber;
y en el borde del espejo,
el mismo muerto de sed.


Destino del Poeta

¿Palabras? Sí, de aire,
y en el aire perdidas.

Déjame que me pierda entre palabras,
déjame ser el aire en unos labios,
un soplo vagabundo sin contornos
que el aire desvanece.
También la luz en sí misma se pierde.


Jorge Luis Borges


ARTE POÉTICA

Mirar el río hecho de tiempo y agua
Y recordar que el tiempo es otro río,
Saber que nos perdemos como el río
Y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
Que sueña no soñar y que la muerte
Que teme nuestra carne es esa muerte
De cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
De los días del hombre y de sus años,
Convertir el ultraje de los años
En una música, un rumor y un símbolo,

Ver en la muerte el sueño, en el ocaso
Un triste oro, tal es la poesía
Que es inmortal y pobre. La poesía
Vuelve como la aurora y el ocaso.

A veces en las tardes una cara
Nos mira desde el fondo de un espejo;
El arte debe ser como ese espejo
Que nos revela nuestra propia cara.

Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
Lloró de amor al divisar su Itaca
Verde y humilde. El arte es esa Itaca
De verde eternidad, no de prodigios.

También es como el río interminable
Que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
Y es otro, como el río interminable.

EL MAR (1)

El mar. El joven mar. El mar de Ulises
Y el de aquel otro Ulises que la gente
Del Islam apodó famosamente
Es-Sindibad del Mar. El mar de grises

Olas de Erico el Rojo, alto en su proa.
Y el de aquel caballero que escribía
A la vez la epopeya y la elegía
De su patria, en la ciénaga de Goa.

El mar de Trafalgar. El que Inglaterra
Cantó a lo largo de su larga historia,
El arduo mar que ensangrentó de gloria

En el diario ejercicio de la guerra.
El incesante mar que en la serena
Mañana surca la infinita arena.

EL CÓMPLICE

Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
No importa mi ventura o mi desventura.
Soy el poeta

DE QUE NADA SE SABE

La luna ignora que es tranquila y clara
Y ni siquiera sabe que es la luna;
La arena, que es la arena. No habrá una
Cosa que sepa que su forma es rara.

Las piezas de marfil son tan ajenas
Al abstracto ajedrez como la mano
Que las rige. Quizá el destino humano
De breves dichas y de largas penas

Es instrumento de otro. Lo ignoramos;
Darle nombre de Dios no nos ayuda.
Vanos también son el temor, la duda

Y la trunca plegaria que iniciamos.
¿Qué arco habrá arrojado esta saeta
que soy? ¿Qué cumbre puede ser la meta?


Alfonsina Storni


S Á B A D O

Me levanté temprano y anduve descalza
Por los corredores: bajé a los jardines
Y besé las plantas
Absorbí los vahos limpios de la tierra,
Tirada en la grama;
Me bañé en la fuente que verdes achiras
Circundan. Más tarde, mojados de agua
Peiné mis cabellos. Perfumé las manos
Con zumo oloroso de diamelas. Garzas
Quisquillosas, finas,
De mi falda hurtaron doradas migajas.
Luego puse traje de clarín más leve
Que la misma gasa.
De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo
Mi sillón de paja.
Fijos en la verja mis ojos quedaron,
Fijos en la verja.
El reloj me dijo: diez de la mañana.
Adentro un sonido de loza y cristales:
Comedor en sombra; manos que aprestaban
Manteles.
Afuera, sol como no he visto
Sobre el mármol blanco de la escalinata.
Fijos en la verja siguieron mis ojos,
Fijos. Te esperaba.


ALMA DESNUDA

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al inviemo que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
Con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega,

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.




Gabriela Mistral


EL ANGEL GUARDIÁN

Es verdad, no es un cuento;
hay un Ángel Guardián
que te toma y te lleva como el viento
y con los niños va por donde van.

Tiene cabellos suaves
que van en la venteada,
ojos dulces y graves
que te sosiegan con una mirada
y matan miedos dando claridad.

(No es un cuento, es verdad.)

El tiene cuerpo, manos y pies de alas
y las seis alas vuelan o resbalan,
las seis te llevan de su aire batido
y lo mismo te llevan de dormido.
Hace más dulce la pulpa madura
que entre tus labios golosos estruja;
rompe a la nuez su taimada envoltura
y es quien te libra de gnomos y brujas.

Es quien te ayuda a que cortes las rosas,
que están sentadas en trampas de espinas,
el que te pasa las aguas mañosas
y el que te sube las cuestas más pinas.

Miguel de Unamuno


NOCHE DE LUNA LLENA

Noche blanca en que el agua cristalina
duerme queda en su lecho de laguna
sobre la cual redonda llena luna
que ejército de estrellas encamina

vela, y se espeja una redonda encina
en el espejo sin rizada alguna;
noche blanca en que el agua hace de cuna
de la más alta y más honda doctrina.

Es un rasgón del cielo que abrazado
tiene en sus brazos la Naturaleza;
es un rasgón del cielo que ha posado

y en el silencio de la noche reza
la oración del amante resignado
sólo al amor, que es su única riqueza.

Ruben Dario


AMO, AMAS...

Amar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo:
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!


PROGRAMA MATINAL

¡Claras horas de la mañana
en que mil clarines de oro
dicen la divina diana!
¡Salve al celeste Sol sonoro!

En la angustia de la ignorancia
de lo porvenir, saludemos
la barca llena de fragancia
que tiene de marfil los remos.

Epicúreos o soñadores,
amemos la gloriosa Vida,
siempre coronados de flores
¡Y siempre la antorcha encendida!

Exprimamos de los racimos
de nuestra vida transitoria
los placeres por que vivimos
y los champañas de la gloria.

Devanemos de amor los hilos,
hagamos, porque es bello, el bien,
y después durmamos tranquilos
y por siempre jamás.
Amén.

Gioconda Belli


Y DIOS ME HIZO MUJER

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

Antonio Machado


CANTARES...

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
Golpe a golpe, verso a verso.


LA VIDA HOY TIENE RITMO

La vida hoy tiene ritmo
de ondas que pasan,
de olitas temblorosas
que fluyen y se alcanzan.

La vida hoy tiene el ritmo de los ríos,
la risa de las aguas
que entre los verdes junquerales corren,
y entre las verdes cañas.

Sueño florido lleva el manso viento;
bulle la savia joven en las nuevas ramas;
tiemblan alas y frondas,
y la mirada sagital del águila
no encuentra presa..., trema el campo en sueños,
vibra el sol como un arpa.

¡Fugitiva ilusiòn de ojos guerreros
que por las selvas pasas
a la hora del cenit: tiemble en mi pecho
el oro de tu aljaba!

En tus labios florece la alegría
de los campos en flor; tu veste alada
aroman las primeras velloritas,
las violetas perfuman tus sandalias.

Yo he seguido tus pasos en el viejo bosque,
arrebatados tras la corza rápida,
y los ágiles músculos rosados
de tus piernas silvestres entre verdes ramas.

¡Pasajera ilusiòn de ojos guerreros
que por las selvas pasas,
cuando la tierra reverdece y ríen
los ríos en las cañas!
¡Tiemble en mi pecho el oro
que llevas en tu aljaba!

Cora Coralina





NÃO SEI...

Não sei... se a vida é curta...
Não sei...
Não sei...
se a vida é curta
ou longa demais para nós.

Mas sei que nada do que vivemos
tem sentido,
se não tocarmos o coração das pessoas.

Muitas vezes basta ser:
colo que acolhe,
braço que envolve,
palavra que conforta,
silêncio que respeita,
alegria que contagia,
lágrima que corre,
olhar que sacia,
amor que promove.

E isso não é coisa de outro mundo:
é o que dá sentido à vida.

É o que faz com que ela
não seja nem curta,
nem longa demais,
mas que seja intensa,
verdadeira e pura...
enquanto durar.


POEMINHA AMOROSO


Este é um poema de amor
tão meigo, tão terno, tão teu...
É uma oferenda aos teus momentos
de luta e de brisa e de céu...
E eu,
quero te servir a poesia
numa concha azul do mar
ou numa cesta de flores do campo.
Talvez tu possas entender o meu amor.
Mas se isso não acontecer,
não importa.
Já está declarado e estampado
nas linhas e entrelinhas
deste pequeno poema,
o verso;
o tão famoso e inesperado verso que
te deixará pasmo, surpreso, perplexo...
eu te amo, perdoa-me, eu te amo..."

ASSIM EU VEJO A VIDA

A vida tem duas faces:
Positiva e negativa
O passado foi duro
mas deixou o seu legado
Saber viver é a grande sabedoria
Que eu possa dignificar
Minha condição de mulher,
Aceitar suas limitações
E me fazer pedra de segurança
dos valores que vão desmoronando.
Nasci em tempos rudes
Aceitei contradições
lutas e pedras
como lições de vida
e delas me sirvo
Aprendi a viver.

ANINHA E SUAS PEDRAS

Não te deixes destruir...
Ajuntando novas pedras
e construindo novos poemas.
Recria tua vida, sempre,
sempre.
Remove pedras e planta
roseiras
e faz doces. Recomeça.
Faz de tua vida mesquinha
um poema.
E viverás no coração
dos jovens
e na memória das gerações que
hão de vir.
Esta fonte é para uso de todos
os sedentos.
Toma a tua parte.
Vem a estas páginas
e não entraves seu uso aos
que têm sede.

sábado, 16 de agosto de 2008

Federico García Lorca


LLUVIA

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentágrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!


CANCIÓN PRIMAVERAL

Salen los niños alegres
de la escuela,
poniendo en el aire tibio
del abril canciones tiernas.
¡Qué alegría tiene el hondo
silencio de la calleja!
Un silencio hecho pedazos
por risas de plata nueva.

Voy camino de 1a tarde,
entre flores de la huerta,
dejando sobre el camino
el agua de mi tristeza.
En el monte solitario,
un cementerio de aldea
parece un campo sembrado
con granos de calaveras.
Y han florecido cipreses
como gigantes cabezas
que con órbitas vacías
y verdosas cabelleras
pensativos y dolientes
el horizonte contemplan.
¡Abril divino, que vienes
cargado de sol y esencias,
llena con nidos de oro
las floridas calaveras!



domingo, 10 de agosto de 2008

Fernando Pessoa



É BRANDO O DIA, BRANDO O VENTO


É brando o dia, brando o vento
É brando o sol e brando o céu.
Assim fosse meu pensamento!
Assim fosse eu, assim fosse eu!
Mas entre mim e as brandas glórias
Deste céu limpo e este ar sem mim
Intervêm sonhos e memórias...
Ser eu assim ser eu assim!
Ah, o mundo é quanto nós trazemos.
Existe tudo porque existo.
Há porque vemos.
E tudo é isto, tudo é isto!


Isto

Dizem que finjo ou minto
Tudo que escrevo. Não.
Eu simplesmente sinto
Com a imaginação.
Não uso o coração.

Tudo o que sonho ou passo,
O que me falha ou finda,
É como que um terraço
Sobre outra coisa ainda.
Essa coisa é que é linda.

Por isso escrevo em meio
Do que não está ao pé,
Livre do meu enleio,
Sério do que não é.
Sentir? Sinta quem lê!


terça-feira, 5 de agosto de 2008

Cecília Meireles


SERENATA

Permita que eu feche os meus olhos,
pois é muito longe e tão tarde!
Pensei que era apenas demora,
e cantando pus-me a esperar-te.

Permite que agora emudeça:
que me conforme em ser sozinha.
Há uma doce luz no silencio,
e a dor é de origem divina.

Permite que eu volte o meu rosto
para um céu maior que este mundo,
e aprenda a ser dócil no sonho
como as estrelas no seu rumo.


MURMÚRIO

Traze-me um pouco das sombras serenas
que as nuvens transportam por cima do dia!
Um pouco de sombra, apenas,
- vê que nem te peço alegria.


Traze-me um pouco da alvura dos luares
que a noite sustenta no teu coração!
A alvura, apenas, dos ares:
- vê que nem te peço ilusão.


Traze-me um pouco da tua lembrança,
aroma perdido, saudade da flor!
- Vê que nem te digo - esperança!
- Vê que nem sequer sonho - amor!


ENCOMENDA

Desejo uma fotografia
como esta — o senhor vê? — como esta:
em que para sempre me ria
como um vestido de eterna festa.

Como tenho a testa sombria,
derrame luz na minha testa.
Deixe esta ruga, que me empresta
um certo ar de sabedoria.
Não meta fundos de floresta
nem de arbitrária fantasia...
Não... Neste espaço que ainda resta,
ponha uma cadeira vazia.


REINVENÇÃO

A vida só é possível
reinventada.

Anda o sol pelas campinas
e passeia a mão dourada
pelas águas, pelas folhas...
Ah! tudo bolhas
que vem de fundas piscinas
de ilusionismo... — mais nada.

Mas a vida, a vida, a vida,
a vida só é possível
reinventada.

Vem a lua, vem, retira
as algemas dos meus braços.
Projeto-me por espaços
cheios da tua Figura.
Tudo mentira! Mentira
da lua, na noite escura.

Não te encontro, não te alcanço...
Só — no tempo equilibrada,
desprendo-me do balanço
que além do tempo me leva.
Só — na treva,
fico: recebida e dada.

Porque a vida, a vida, a vida,
a vida só é possível
reinventada.


É PRECISO NÃO ESQUECER NADA

É preciso não esquecer nada:
nem a torneira aberta nem o fogo aceso,
nem o sorriso para os infelizes
nem a oração de cada instante.

É preciso não esquecer de ver a nova borboleta
nem o céu de sempre.

O que é preciso é esquecer o nosso rosto,
o nosso nome, o som da nossa voz, o ritmo do nosso pulso.

O que é preciso esquecer é o dia carregado de atos,
a idéia de recompensa e de glória.

O que é preciso é ser como se já não fôssemos,
vigiados pelos próprios olhos
severos conosco, pois o resto não nos pertence.



TU TENS UM MEDO

Acabar.
Não vês que acabas todo o dia.
Que morres no amor.
Na tristeza.
Na dúvida.
No desejo.
Que te renovas todo dia.
No amor.
Na tristeza
Na dúvida.
No desejo.
Que és sempre outro.
Que és sempre o mesmo.
Que morrerás por idades imensas.
Até não teres medo de morrer.
E então serás eterno.
Não ames como os homens amam.
Não ames com amor.
Ama sem amor.
Ama sem querer.
Ama sem sentir.
Ama como se fosses outro.
Como se fosses amar.
Sem esperar.
Tão separado do que ama, em ti,
Que não te inquiete
Se o amor leva à felicidade,
Se leva à morte,
Se leva a algum destino.
Se te leva.
E se vai, ele mesmo...
Não faças de ti
Um sonho a realizar.
Vai.
Sem caminho marcado.
Tu és o de todos os caminhos.
Sê apenas uma presença.
Invisível presença silenciosa.
Todas as coisas esperam a luz,
Sem dizerem que a esperam.
Sem saberem que existe.
Todas as coisas esperarão por ti,
Sem te falarem.
Sem lhes falares.
Sê o que renuncia
Altamente:
Sem tristeza da tua renúncia!
Sem orgulho da tua renúncia!
Abre as tuas mãos sobre o infinito.
E não deixes ficar de ti
Nem esse último gesto!
O que tu viste amargo,
Doloroso,
Difícil,
O que tu viste inútil
Foi o que viram os teus olhos
Humanos,
Esquecidos...
Enganados...
No momento da tua renúncia
Estende sobre a vida
Os teus olhos
E tu verás o que vias:
Mas tu verás melhor...
... E tudo que era efêmero
se desfez.
E ficaste só tu, que é eterno.



domingo, 3 de agosto de 2008

Carlos Drummond de Andrade



     CANÇÃO AMIGA
Eu preparo uma canção
em que minha mãe se reconheça,
todas as mães se reconheçam,
e que fale como dois olhos.
Caminho por uma rua
que passa em muitos países.
Se não se vêem, eu vejo
e saúdo velhos amigos.
Eu distribuo um segredo
como quem anda ou sorri.
No jeito mais natural
dois carinhos se procuram.
Minha vida, nossas vidas
formam um só diamante.
Aprendi novas palavras
e tornei outras mais belas.
Eu preparo uma canção
que faça acordar os homens
e adormecer as crianças.

INOCENTES DO LEBLON

Os inocentes do Leblon
não viram o navio entrar.
Trouxe bailarinas?
trouxe imigrantes?
trouxe um grama de rádio?
Os inocentes, definitivamente inocentes, tudo ignoram,
mas a areia é quente, e há um óleo suave
que eles passam nas costas, e esquecem.

CONSOLO NA PRAIA

Vamos, não chores.
A infância está perdida.
A mocidade está perdida.
Mas a vida não se perdeu.
O primeiro amor passou.
O segundo amor passou.
O terceiro amor passou.
Mas o coração continua.
Perdeste o melhor amigo.
Não tentaste qualquer viagem.
Não possuis carro, navio, terra.
Mas tens um cão.
Algumas palavras duras,
em voz mansa, te golpearam.
Nunca, nunca cicatrizam.
Mas, e o humour?
A injustiça não se resolve.
À sombra do mundo errado
murmuraste um protesto tímido.
Mas virão outros.
Tudo somado, devias
precipitar-te, de vez, nas águas.
Estás nu na areia, no vento...
Dorme, meu filho




João Cabral de Melo Neto


MORTE E VIDA SEVERINA


"...E não há melhor resposta
que o espetáculo da vida:
vê-la desfiar seu fio,
que também se chama vida,
ver a fábrica que ela mesma,
teimosamente, se fabrica,
vê-la brotar como há pouco
em nova vida explodida;
mesmo quando é assim pequena
a explosão, como a ocorrida;
mesmo quando é uma explosão
como a de há pouco, franzina;
mesmo quando é a explosão
de uma vida severina."

Mário Quintana


OS DEGRAUS

Não desças os degraus do sonho
Para não despertar os monstros.
Não subas aos sótãos - onde
Os deuses, por trás das suas máscaras,
Ocultam o próprio enigma.
Não desças. não subas, fica.
O mistério está é na tua vida!
E é um sonho louco este nosso mundo...


SONETO AZUL

Quando desperto mansamente agora
é toda um sonho azul minha janela
e nela ficam presos estes olhos,
amando-te no céu que faz lá fora.

Tu me sorris em tudo, misteriosa...
e a rua que - tal como outrora - desço,
a velha rua, eu mal a reconheço
em sua graça de menina-moça...

Riso na boca e vento no cabelo,
delas vem vindo um bando... E ao vê-lo
por um acaso olha-me a mais bela.

Sabes, eu amo-te a perder de vista...
e bebo então, com uma saudade louca,
teu grande olhar azul nos olhos dela!


OS POEMAS

Os poemas são pássaros que chegam
não se sabe de onde e pousam
no livro que lês.
Quando fechas o livro, eles alçam vôo
como de um alçapão.
Eles não têm pouso
nem porto;
alimentam-se um instante em cada
par de mãos e partem.
E olhas, então, essas tuas mãos vazias,
no maravilhado espanto de saberes
que o alimento deles já estava em ti...

Alberto Caeiro


A ESPANTOSA REALIDADE DAS COUSAS

A espantosa realidade das cousas
É a minha descoberta de todos os dias.
Cada cousa é o que é,
E é difícil explicar a alguém quanto isso me alegra,
E quanto isso me basta.

Basta existir para se ser completo.

Tenho escrito bastantes poemas.
Hei de escrever muitos mais. naturalmente.

Cada poema meu diz isto,
E todos os meus poemas são diferentes,
Porque cada cousa que há é uma maneira de dizer isto.

Às vezes ponho-me a olhar para uma pedra.
Não me ponho a pensar se ela sente.
Não me perco a chamar-lhe minha irmã.
Mas gosto dela por ela ser uma pedra,
Gosto dela porque ela não sente nada.
Gosto dela porque ela não tem parentesco nenhum comigo.

Outras vezes oiço passar o vento,
E acho que só para ouvir passar o vento vale a pena ter nascido.

Eu não sei o que é que os outros pensarão lendo isto;
Mas acho que isto deve estar bem porque o penso sem estorvo,
Nem idéia de outras pessoas a ouvir-me pensar;
Porque o penso sem pensamentos
Porque o digo como as minhas palavras o dizem.

Uma vez chamaram-me poeta materialista,
E eu admirei-me, porque não julgava
Que se me pudesse chamar qualquer cousa.
Eu nem sequer sou poeta: vejo.
Se o que escrevo tem valor, não sou eu que o tenho:
O valor está ali, nos meus versos.
Tudo isso é absolutamente independente da minha vontade.

sábado, 2 de agosto de 2008

Pablo Neruda


LIBRO DE LAS PREGUNTAS



I
Por qué los inmensos aviones
No se pasean com sus hijos?
Cuál es el pájaro amarillo
Que lhena el nido de limones?
Por qué no enseñan a sacar
Miel del sol a los helicópteros?
Dónde dejá la luna lhena
Su saco nocturno de harina?
II
Si he muerto y no me há dado cuenta
A quién le pregunto la hora?
De dónde saca tantas hgojas
La primavera de Francia?
Dónde puede vivir un ciego
A quien persiguen las abejas?
Se se termina el amarillo
Com qué vamos a hacer el pan?
III
Dime, la rosa está desnuda
O sólo tiene esse vestido?
Por qué los árboles esconden
El esplendor de sus raíces?
Quién oye los remordimientos
Del automóvil criminal?
Hay algo más triste en el mundo
Que un tren inmóvil en la lluvia?
IV
Cuántas iglesias tiene el cielo?
Por qué no ataca el tibirón
A las impávidas sirenas?
Conversa el humo com las nubes?
Es verdad que las esperanzaz
Debem regar-se com rocío?
V
Qué guardas bajo tu joroba?
Dijo un camello a una tortuga.
Y la tortuga pregutó:
Qué conversas com las naranjas?
Tiene más hojas un peral
Que Buscando el Tiempo Perdido?
Porqué se suicidan las hojas
Cuando se sientem amarillas?
VI
Por que'el sombrero de la noche
Vuela com tantos agurejos?
Qué dicela vieja ceniza
Cuando camina junto al fuego?
Por qué lloran tanto las nubes
Y casa vez son más alegres?
Para quién arden los pistilos
Del sol en sombra del eclipse?
Cuántas abejas tiene el dia?
VII
Es paz la paz de la paloma?
El leopardo hace la guerra?
Por qué enseña el profesor
La geografia de la muerte?
Qué pasa com las golondrinas
Que llegam tarde al colegio?
Es verdad que reparten cartas
Transparentes, por todo el cielo?
VIII
Qué cosa irrita a los volcanes
Que escupen fuego, frío y furia?
Por qué Cristóbal Cólon
No pudo descubrir a España?
Cuántas preguntas tiene un gato?
Las lágrimas que no se lloram
Esperan en pequeños lagos?
O serán ríos invisibles
Que corren hacia la tristeza?
IX
Es este mismo el sol de ayer
O es outro el fuego de su fuego?
C;omo agradecer a las nubes
Essa abundancia fugitiva?
De dónde viene el nubarrón
Com sus sacos negros de llanto?
Dónde están los nombres aquellos
Dulces como tortas de antaño?
Dónde se fueron las Donaldas,
Las Clorindas, las Eduvigis?
X
Qué pensarán de mi sombrero
En cien años más, los polacos?
Qué dirán de mi poesía
Los que no tocaran mi sangre?
Cómo se mide la espuma
Que resbala de la cerveza?
Qué hace una mosca encarcelada
En un soneto de Petrarca?
XI
Hasta cuándo hablan los demás
Si ya hemos hablado nosotros?
Qué diría José Martí
Del pedagogo Marinello?
Cuántos años tiene Noviembre?
Qué sigue pagando el Otoño
Com tanto dinero amarillo?
Cómo se llama esse cocktail
Que meleza vodka cón relámpagos?
XII
Y a quién le sonríe el arroz
Com infinitos dientes blancos?
Por qué en las épocas oscuras
Se escribe com tinta invisible?
Sabe la bella de Caracas
Cuántas faldas tiene la rosa?
Por qué me pican las pulgas
Y los sargentos literarios?
XIII
Es verdad que sólo en Australia
Hay cocodrilos voluptuosos?
Cómo se reparten el sol
En el naranjo las naranjas?
Venía de una boca amarga
La dentadura de la sal?
Es verdad que vuela de noche
Sobre mi patria un cóndor negro?
XIV
Y qué dijeron los rubíes
Ante el jugo de las granadas?
Pero por qué no se convence
El Jueves de ir después del Viernes?
Quiénes gritaron de alegría
Cuando nació el color azul?
Por qué se entristece la tierra
Cuando aparecen las violetas?
XV
Pero es verdad que se prepara
La insurrección de los chalecos?
Por qué outra vez la primavera
Ofrece sus vestidos verdes?
Por qué ríe la agricultura
Del llanto pálido del cielo?
Cómo logró su libertad
La bicicleta abandonada?
XVI
Trabajan la sal y el azúcar
Construyendo una torre blanca?
Es verdad que en el hormiguero
Los sueños son obligatorios?
Sabes qué meditaciones
Rumia la tierra en el otoño?
(Por qué no dar una medalha
a la primera hoja de oro?)
XVII
Te has dado cuenta que el Otoño
Es como una vaca amarilla?
Y cómo la bestia otoñal
Es luego un oscuro esqueleto?
Y cómo el invierno acumula
Tantos azules lineales?
Y quién pidió a la Primavera
Su monarquía transparente?
XVIII
Cómo conocieron las uvas
La propaganda del racimo?
Y sabes lo que es más difícil
Entre granar y desgranar?
Es malo vivir sin infierno:
No podemos reconstruirlo?
Y colocar al triste Nixon
Com el traste sobre el brasero?
Quemándolo a fuego pausado
Com napalm norteamericano?
XIX
Han contado el oro que tiene
El territorio del maíz?
Sabes que es verde la neblina
A mediodía, en Patagonia?
Quién canta en el fondo del agua
En la laguna abandonada?
De qué ríe la sandía
Cuando la están asesinando?
XX
Es verdad que el ámbar contiene
Las lágrimas de las sirenas?
Cómo se llama una flor
Que vuela de pájaro en pájaro?
No es mejor nunca que tarde?
Y por qué el quso se dispuso
A ejecer proezas en Francia?
XXI
Ycuando se fundó la luz
Esto sucedió en Venzuela?
Dónde está el centro del mar?
Por qué no van allí las olas?
Es cierto que aquel meteoro
Fue una paloma de amatista?
Puedo preguntar a mi libro
Si es verdad que yo lo escribí?
XXII
Amor, amor, aquel y aquella
Si ya no son, dónde se fueron?
Ayer, ayer dije a mis ojos
Cuándo volveremos a vernos?
Y cuando se muda el paisaje
Son tus manos o son tus guantes?
Cuando canta el azul del agua
Cómo huele el rumor del cielo?
XXIII
Se convierte en pez volador
Si transmigra la mariposa?
Entonces no era verdad
Que vivía Dios en la luna?
De qué color es el olor
Del llanto azul de las violetas?
Cuántas semanas tiene un dia
Y cuántos años tiene un mês?
XXIV
El 4 es 4 para todos?
Son todos los sietes iguales?
Cuándo el preso piensa en la luz
Es la misma que te ilumina?
Has pensado de qué color
Es el Abril de los enfermos?
Qué monarquía occidental
Se embandera com amapolas?
XXV
Por qué para esperar la nieve
Se há desvestido la arboleda?
Y cómo saber cuál es Dios
Entre los Dioses de Calcuta?
Por qué viven tan harapientos
Todos los gusanos de seda?
Por qué es tan dura la dulzura
Del corazón de la cereza?
Es porque tiene que morir
O porque tiene que seguir?
XXVI
Aquel solemne Senador
Que me atribuía un castillo
Devoró ya com su sobrino
La torta del asesinato?
A quién engaña la magnolia
Com su fragancia de limones?
Dónde deja el puñal el águila
Cuando se acuesta en una nube?
XXVII
Murieron tal vez de vergüenza
Estos trenes que se extraviaron?
Quién há visto nunca el acíbar?
Dónde se plantaron los ojos
Del camarada Paul Éluard?
Hay sitio para unas espinas?
Le preguntaron al rosal.
XXVIII
Por qué no recuerdan los viejos
Las deudas ni las quemaduras?
Era verdad aquel aroma
De la doncella sorprendida?
Por qué los pobres no comprenden
Apenas dejan de ser pobres?
Dónde encontrar una campana
Que suene adentro de tus sueños?
XXIX
Qué distancia en metros redondos
Hay entre el sol y las naranjas?
Quién despierta a sol cuando duerme
Sobre su cama abrasadora?
Canta la tierra como un grillo
Entre la música celeste?
Verdad que es ancha la tristeza,
Delgada la melancolía?
XXX
Cunado escribió su libro azul
Rubén Darío no era verde?
No era escarlata Rimbaud
Góngora de color violeta?
Y Victor Hugo tricolor?
Y yo a listones amarillos?
Se juntam todos los recuerdos
De los pobres de las aldeas?
Y en una caja mineral
Guardaron sus sueños los ricos?
XXXI
A quién le puedo preguntar
Qué vine a hacer en este mundo?
Por qué me muevo sin querer,
Por qué no puedo estar inmóvil?
Por qué voy rodando sin ruedas,
Volando sin alas ni plumas,
Y qué me dio por transmigrar
Si viven en Chile mis huesos?
XXXII
Hay algo más tonto en la vida
Que llamarse Pablo Neruda?
Hay en el cielo de Colombia
Un coleccionista de nubes?
Por qué siempre se hacen en Londres
Los congresos de los paraguas?
Sangre color de amaranto
Tenía la reina de Saba?
Cuando llorava Baudelaire
Llorava com lágrimas negras?
XXXIII
Y por qué el sol es tan mal amigo
Del caminante en el desierto?
T por qué el sol es tan simpático
En el jardín del hospital?
Son pájaros o son peces
En estas redes de la luna?
Fue adonde a mí me perdieron
Que logré por fin encontrarme?
XXXIV
Com las virtudes que olvide
Me puedo hacer un traje nuevo?
Por qué los ríos mejores
Se fueron a correr en Francia?
Por qué no amanece en Bolivia
Desde la noche de Guevara?
Y busca allí a los asesinos
Su corazón asesinado?
Tienen primero gusto a lágrimas
Las uvas negras del destierro?
XXXV
No será nuestra vida un túnel
Entre dos vagas claridades?
O no será una claridad
Entre dos triángulos oscuros?
O no será la vida un pez
Preparado para ser pájaro?
La muerte será de no ser
O de sustancias peligrosas?
XXXVI
No será la muerte por fin
Una cocina interminable?
Qué harán tus huesos disgregados,
Buscarán outra vez tu forma?
Se fundirá tu destrucción
En outra voz y en outra luz?
Formarán parte tus gusanos
De perros o de mariposas?
XXXVII
De tu cenizas nacerán
Checoeslovacos o tortugas?
Tu boca besará claveles
Com otros labios venideros?
Pero sabes de dónde viene
La muerte, de arriba o de abajo?
De los microbios o los muros,
De las guerras o del invierno?
XXXVIII
No crees que vive la muerte
Dentro del sol de una cereza?
No puede matarte también
Un beso de la primavera?
Crees que el luto te adelanta
La bandera de tu destino?
Y encuentras en la calavera
Tu estirpe a hueso condenada?
XXXIX
No sientes también el peligro
En loa carcajada del mar?
No ves en la seda sangrienta
De la amapola una amenaza?
No ves que florece el manzano
Para morir en la manzana?
No lloras rodeado de risa
Com las botellas del ovido?
XL
A quién el cóndor andrajoso
Da cuenta de su cometido?
Cómo se llama la tristeza
En una oveja solitaria?
Y qué pasa en el palomar
aprenden canto las palomas?
Si las moscas fabrican miel
Odenderán a las abejas?
XLI
Cuánto dura un rinoceronte
Después de ser enternecido?
Qué cuentan de nuevo las hojas
De la reciente primavera?
Las hojas viven en invierno
En secreto, com las raíces?
Qué aprendió el árbol de la tierra
Para conversar com el cielo?
XLII
Sufre más el que espera siempre
Que aquel que nunca esperó a nadie?
Dónde termina el arco iris,
En tu alma o en el horizonte?
Tal vez una estrella invisible
Será el cielo de los suicidas?
Dónde están las viñas de hierro
De donde cae el meteoro?
XLIII
Quién era aquella que te amó
En el sueño, cuando dormías?
Dónde van las cosas del sueño?
Se van al sueño de los otros?
Y el padre que vive en los sueños
Vuelve a morir cuando despiertas?
Florecen las plantas del sueño
Y maduran sus graves frutos?
XLIV
Dónde está el niño que yo fui,
Sigue adentro de mí o se fue?
Sabe que no lo quise nunca
Y tampoco me quería?
Por qué anduvimos tanto tiempo
Creciendo para separarnos?
Por qué no morimos los dos
Cuando mi infancia se murió?
Y si el alma se me cayó
Por qué me sigue el esqueleto?
XLV
El amarillo de los bosques
Es el mismo del año ayer?
Y se repite el vuelo negro
De la tenaz ave marina?
Y donde termina el espacio
Se llama muerte o infinito?
Qué pesan más en la cintura,
Los dolores o los recuerdos?
XLVI
Y cómo se llama esse mês
Que está entre Diciembre Y Enero?
Com qué derecho numeraron
Las doce uvas del racimo?
Por qué no nos dieron extensos
Meses que duren todo el año?
No te engañó la primavera
Com besos que no florecieron?
XLVIII
Son los senos de las sirenas
Las redondescas caracolas?
O son olas petrificadas
O juego: inmóvel de la espuma?
No se há incendiado la pradera
Com las luciérnagas salvages?
Los peluqueros del otoño
Despeinaron los crisantemos?
XLIX
Cuando veo de nuevo el mar
El mar me há visto o no me há visto?
Por qué me perguntan las olas
Lo mismo que yo les pregunto?
Y por qué golpean la roca
Com tanto entusiasmo perdido?
No se cansan de repetir
Su declaración a la arena?
L
Quién puede convencer al mar
Para que sea razonable?
De qué le sirve demoler
Ámbar azul, granito verde?
Y para qué tantas arrugas
Y tanto agujero en la roca?
Yo llegué de detrás del mar
Y dónde voy cuando me ataja?
Por qué me he cerrado el camino
Cayendo en la trampa del mar?
LI
Por qué detesto las ciudades
Com olor a mujer y orina?
No es la ciudad el gran océano
De los colchones que palpitan?
La oceanía de los aires
No tiene islas y palmeras?
Por qué volví a la indiferencia
Del oceano desmedido?
LII
Cuánto medía el pulpo negro
Que oscureció la paz del dia?
Eran de hierro sua ramales
Y de fuego muerto sus ojos?
Y la ballena tricolor
Por qué me atajó en el camino?
LIII
Quién devoró frente a mis ojos
Un tiburón lleno de pústulas?
Tenía la culpa es escualo
O los peces ensanguentados?
Es el orden o lo batalla
Este quebranto sucesivo?
LIV
Es verdad que las golondrinas
Van a establecerse en la luna?
Se llevarán la primavera
Sacándola de las cornisas?
Se alejarán en el otoño
Las golondrinas de la luna?
Buscarán muestras de bismuto
A picotazos en el cielo?
Y a los balcones volverán
Espolvoreadas de ceniza?
LV
Por qué no mandan a los topos
Y a las tortugas a la luna?
Los animales ingenieros
De cavidades y ranuras
No podrían hacerse cargo
De estas lejanas inspecciones?
LVI
No crees que los dromedarios
Preservan luna en sus jorobas?
No la siembran en los desiertos?
Com persistencia clandestina?
Y no estará prestado el mar
Por un corto tiempo a la tierra?
No tendremos que devolverlo
Com sus mareas a la luna?
LVII
No será bueno prohibir
Los besos interplanetarios?
Por qué no analizar las cosas
Antes de habilitar planetas?
Y por qué no el ornitorrinco
Com su espacial indumentaria?
Las herraduras no se hicieron
Para caballos de la luna?
LVIII
Y qué palpitaba en la noche?
Eran planetas o herraduras?
Debo escoger esta mañana
Entre el mar desnudo y el cielo?
Y por qué el cielo está vestido
Tan temprano com sus neblinas?
Qué me esperaba en Isla Negra?
La verdad verde o el decoro?
LIX
Por qué no nací misterioso?
Por qué crecí sin compañia?
Quién me mandó desvencijar
Las puertas de mi proprio orgullo?
Y quién salió a vivir por mí
Cuando dormía o enfermaba?
Qué bandera se desplegó
Allí donde no me olvidaron?
LX
Y qué importancia tengo yo
En el tribunal del olvido?
Cuál es la representación
Del resultado venidero?
Es la semilla cereal
Com su multitud amarilla?
O es el corazón huesudo
El delegado del durazno?
LXI
La gota viva del azogue
Corre hacia abajo o hacia siempre?
Mi poesía desdichada
Mirará com los ojos míos?
Tendré mi olor y mis dolores
Cuando yo duerma destruido?
LXII
Qué significa persistir
En el callejón de la muerte?
En el desierto de la sal
Cómo se puede florecer?
En el mar del no pasa nada
Hay vestido para morir?
Cuando ya se fueron los huesos
Quién vive en el polvo final?
LXIII
Cómo se acuerda com los pájaros
La traducción de sus idiomas?
Cómo le digo a la tortuga
Que yo le gano en lentitud?
Cómo le pregunto a la pulga
Las cifras de su campeonato?
Y a los claveles qué les digo
Agradeciendo su fragancia?
LXIV
Por qué mi ropa desteñida
Se agita como una bandera?
Soy un malvado alguna vez
O todas las veces soy bueno?
Es que se aprende la bondad
O la máscara de la bondad?
No es blanco el rosal del malvado
Y negras las flores del bien?
Quién da los nombres y los números
Al inocente innumerable?
LXV
Brilla la gota de metal
Como una sílaba en mi canto?
Y no se arrastra una palabra
A veces como una serpiente?
No crepitó en tu corazón
Un nombre como una naranja?
De qué río salen los peces?
De la palabra platería?
Y no naufragan los veleros
Por un exceso de vocales?
LXVI
Echan humo, fuego y vapor
Las o de las locomotoras?
En qué idioma cae la lluvia
Sobre ciudades dolorosas?
Qué suaves sílabas repite
El aire del alba marina?
Hay una estrella más abierta
Que la palabra amapola?
Hay dos colmillos más agudos
Que las sílabas de chacal?
LXVII
Puedes amarme, silabaria,
Y darme un beso sustantivo?
Un diccionario es un sepulcro
O es un panal de miel cerrado?
En qué ventana me quedé
Mirando el tiempo sepultado?
O lo que miro desde lejos
Es lo que no he vivido aún?
LXVIII
Cuándo lee la mariposa
Lo que vuela escrito en sus alas?
Qué letras conoce la abeja
Para saber su itinerario?
Y com qué cifras va restando
La hormiga sus soldados muertos?
Cómo se llamam los ciclones
Cuando no tienen movimiento?
LXIX
Caen pensamientos de amor
En los volcanes extinguidos?
Es un cráter una venganza
O es un castigo de la tierra?
Com qué estrellas siguen hablando
Los ríos que no desembocan?
LXX
Cuál es el trabajo forzado
De Hitler en el infierno?
Pinta paredes o cadáveres?
Olfatea el gas de sus muertos?
Le dan a comer las cenizas
De tantos niños calcinados?
O le han dado desde su muerte
De beber sangue en un embudo?
O le martillan en la boca
Los arrancados dientes de oro?
LXXI
O le acuestan para dormir
Sobre sus alambres de púas?
O le están tatuando la piel
Para lámparas del infierno?
O lo muerden sin compasión
Los negros mastines del fuego?
O debe de noche y de día
Viajar sin tregua com sus presos?
O debe morir sin morir
Eternamente bajo el gas?
LXXII
Si todos los ríos son dulces
De dónde saca sal el mar?
Cómo saben las estaciones
Que deben cambiar de camisa?
Por qué tan lentas en invierno
Y tan palpitantes después?
Y cómo saben las raíces
Que deben subir a la luz?
Y luego saludar al aire
Com tantas flores y colores?
Siempre es la misma primavera
La que repite su papel?
LXXIII
Quién trabaja más en la tierra
El hombre o el sol cereal?
Entre el abeto y la amapola
A quién la tierra quiere más?
Entre las orquídeas y el trigo
Para cuál es la preferencia?
Por qué tanto lujo a una flor
Y un oro sucio para el trigo?
Entra el Otoño legalmente
O es una estación clandestina?
LXXIV
Por qué se queda en los ramajes
Hasta que las hojas se caen?
Y dónde se quedan colgados
Sus pantalones amarillos?
Verdad que parece esperar
El Otoño que pase algo?
Tal vez el temblor de una hoja
O el tránsito del universo?
Hay un imán bajo la tierra,
Imán hermano del Otoño?
Cuándo se dicta bajo tierra
La designación de la rosa?


Veinte poemas de amor

Poema 12
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

POEMA 15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

LER FAZ BEM